Belén Mena

Conversar con ella, una artista que se autodefine multifacética, es una experiencia de sensatez y talento pero, sobre todo, una lección de arte y sensibilidad bien lograda a lo largo de más de treinta años de carrera.

Su formación como diseñadora le ha dado una perspectiva diferente del arte, Belén da un mensaje menos complejo, menos cifrado, ahí se nota su perfil, mismo que se enriquece al palpar la reacción de sorpesa que genera su trabajo en las personas. “Yo lo hago por diversión, no lo planeo, cuando algo me da curiosidad comienzo a evolucionar y nace todo. Éste en esecial ha sido un proceso largo, un cierre de ciclo después de la pandemia. Yo había abandonado un poco el oficio, no me conectaba y ahora volví. Pude resgresar, explorar cosas nuevas en lo visual y estético, y estoy muy contenta con el resultado, me gustaría seguir haciendo un poco más de ésto”. 

Ha diseñado libros de diversas temáticas por encargo y es co-autora de varias publicaciones en temas de conservación como Oso y Páramo, Une Autre Terre, Sapos, Huellas de mar, Biota Máxima. Además es la autora de Pachanga una publicación reconocida a nivel internacional con el Gold Award en el IF (International Forum of Design) 2008, y fue nominado por el Art Directors Club para mejor libro del mundo en el 2007, un libro que se sumerge en el extraordinario y mágico universo de las polillas y con su talento logra transmitir visualmente sus formas, colores y cromáticas.

Su obra tiene su sello único e inconfundible, limpia, fuerte, desnuda los sentidos dejándonos descubrir su alma, esa tan genuina y auténtica, en todas sus vertientes donde la naturaleza y la biodiversidad son el hilo que la conduce a revelarnos la cultura ecuatoriana de la manera más exquisita. Es imposible no ver una obra de Belén y no expresar en nuestro rostro una sonrisa y una que otra lágrima por la emoción transmitida en cada trazo.

La artista ha exhibido en diversos escenarios de Ecuador y del mundo, su más reciente trabajo, Altamar, se expuso en N24 Galería de Arte, y es una mirada propia de ella frente a la naturaleza, a través de su pasión por ésta y como el agua cautiva hasta hipnotizar y devolver algo nuevo. Con su obra Belén nos transporta a páramos donde se pintan lugares asombrosos, donde la flora y fauna arrullan, seducen e invitan a tocarlas en cada imagen.

Textos tomados de https://blog.uribeschwarzkopf.com/belen-mena-energia-color-belleza-y-equilibrio

(2025)